martes, 19 de octubre de 2010

Noa la instigadora

Hace varios meses prometí crear un blog a mi llegada a la República Checa... y mi característica pereza hizo gala de su efectividad, condenando tal supuesta creación al más cruel de los olvidos. Sin embargo, tal día como hoy, una conversación con la señora Noa Cid Blanco - exiliada gallega en Chile - me ha recordado mi promesa incumplida y he decidido que se tenía que poner fin a dicha situación que amenazaba con destruir mi honor y credibilidad.


Así pues, no explicaré cómo fue la adaptación a Brno ni a los checos, ya que eso pasó hace 4 largos meses. En cambio, me centraré en comentar cómo está yendo mi vida últimamente:


1. Juré y rejuré que en un mes encontraría mi propio piso... Pues no, sigo viviendo con mi checo en su piso y demasiado bien, por lo que no creo que me mude en un futuro próximo. Sin embargo, este hecho podría verse modificado en caso de encontrar un chollazo de piso en el centro.

2. Vivo en Narnia, lejos de todo y de todos. Cada  mañana me tengo que despertar a las 6:30, a pesar de entrar a trabajar a las 8:30. En fin, la cosa no ha cambiado mucho si lo comparo con cuando vivía en Barcelona: allá en la Ciudad Condal abría la ventana y veía el zoo, aquí abro la ventana y veo el bosque; allá en la Ciudad Condal salía de paseo para disfrutar del sol y la brisa del mar, aquí salgo a recoger manzanas para hacer pasteles que tomarnos al lado de la chimenea. Allá en la Ciudad Condal disfrutaba de ropa ligera, aquí tengo que dormir con bufanda...

3. En cuanto al trabajo, estoy de profesora de inglés y español en una escuela de idiomas. La verdad es que, al principio, se me hizo muy raro estar al otro lado - ser profesora - después de haber sido estudiante toda mi vida. 


Por lo demás, poca cosa... más que nada porque no me acuerdo. Además, no quisiera yo abrumar al reducido personal que me sigue o que me seguirá. ¡Hasta la próxima!


Nashledanou!